El título de esta entrada es debido a que normalmente cada día de la semana o dependiendo si doy aventón hasta la estación de Metro Bus, Colonia del Valle, mi amiga que me acompaña siempre sufre en la esquina una cuadra antes de la estación.
Su sufrimiento se debe porque un mimo la atormenta siempre que toca la señal de alto en esa esquina, por alguna extraña razón le tiene miedo a los mimos, o eso creo yo...
Si se preguntan quién es la persona que me acompaña, se los diré, porque ella no tiene inconveniente alguno. Ella es Karen (Bustamante), siempre le hago el favor de darle un aventón a la estación de Colonia del Valle para que se vaya directo a su casa y en el camino siempre platicamos del tema que sea.
Pero sufre y me regaña siempre que toca alto en esa esquina porque el mimo la acosa y siempre trata de lavar el parabrisas y Karen ya no sabe si reírse o llorar de sufrimiento, hasta me ha pedido que tome calles aledañas con tal de evitarlo.
El punto es, y que es lo más gracioso, es que ya sé que regalar de cumpleaños a Karen y esto es un curso para mimos con tal de que haga competencia a quien la atormenta y de paso lave de manera imaginaria mi parabrisas porque mi coche ya necesita de una buena lavada (muero de risa jaja).
Finalmente le quiero decir a Karen que no sufra mucho porque nos toque el mimo, puede ser mucho peor la situación, así que te doy el consejo que me dio el que lava los parabrisas cerca de mi casa y que es muy cierto: “tu sólo regálame una sonrisa”. J
Nos vemos, hasta luego…y Karen aguas con el mimo. Jajaja
Gracias por la entrada mi querido Rolando, encontraras repuesta a esta entrada y al porqué me molesta tanto ese mimo :).
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