domingo, 20 de mayo de 2012

¡Malditos camiones!

¡Malditos camiones!
El viernes uno de ellos me embistió y dejó dañada la parte trasera del lado izquierdo de mi automóvil. Cuando me chocó, los dos nos paramos para echar culpas como comúnmente pasa en un siniestro de este tipo.
Ya estacionados, el me estaba echando la culpa que me le metí en su carril; sin embargo, no fue así, ya que en avenida universidad, pasando el hospital López Mateos los carriles se hacen más chicos y hay que considerar que muchos autos se estacionan en doble y hasta en tercera fila. Por lo que realmente fue la culpa de él debido a que se metió en mi carril con tremenda carrocería que manejaba.
Total, le dije que tenía que llamar a mi seguro para que se viera que procedía, ante esto, el chofer se empezó a defender aún más (y eso que no le estaba echando tanto la culpa), ya después que le dije lo de la compañía aseguradora, saqué mi teléfono para marcar y él se subió a su camión, por lo que empecé a sospechar de que se iba a ir, en ese momento fue cuando decidí tomar una foto para tomar su placa, pero para mí poca suerte mi papá me llamó para saber qué estaba pasando y no pude tomar las placas y el chofer se dio a la fuga.
Afortunadamente Karen (Bustamante) me estaba acompañando y seguí el coche pero a pie como por 3 o 4 cuadras hasta que ya de plano no pude seguir corriendo, además desgraciadamente el camión ni tenía placa trasera, ni tenía el logotipo de alguna empresa o algún número telefónico de quejas.
Ante esto, decidí llamar a la policía, pero se me olvidó de que vivimos en la ciudad donde la pizza llega más rápido que la Ley…
Ya resignado, tuve que esperar a que llegara el representante del seguro y analizar cómo se iba a solucionar el siniestro. Ya hecho esto, me dijo que tenía que ir a uno de los talleres aprobados por la compañía y determinar la evaluación de cuánto costaría el golpe.
Ayer fui, y en el taller me dijeron que si solamente el golpe es superficial, saldría en unos $6,500, pero que si se daño la suspensión los costos subían a $15,000. Además habría que ver el deducible.
Lo más grave de todo es que me quedaría sin coche por un buen rato, como unas dos semanas como mínimo si bien me va, y tendría que ver si me conviene arreglar el auto en el taller del seguro o en el mío de confianza…
Quiero concluir diciendo que realmente si es de mucha ayuda contratar un seguro, porque de alguna manera u otra te termina ayudando económicamente. Y también que hay que ser cuidadosos con esos camiones, además de los micros y de los taxis, todos son una bola de cafres. Esta es la segunda vez que choco, en 5 años que llevo manejando.
En fin, nos vemos, hasta luego.

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